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OSTEOPATÍA PEDIÁTRICA

Podemos pensar que los bebés no tiene bloqueo ni estrés porque son demasiado “jóvenes”. Pero la realidad es bien distinta. Se dice que el momento del parto es la situación más estresante que vivimos en la vida.

El bebé es empujado por las contracciones uterinas hacia el canal del parto. En una situación normal, la cabeza del bebé está preparado para absorber dicha presión, por los mecanismos que realiza en el paso del canal del parto; los huesos del craneo se solapan y la cabeza realiza una inclinación hacia atrás mientras desciende en el canal.  

Como consecuencia muchos bebés nacen con una cabeza deformada, y después con la succión, llanto y bostezos la cabeza recobra su forma.

Pero, a veces este proceso de vuelta no se produce de forma completa, sobre todo en partos difíciles.

Se recomienda acudir a uma consulta de osteopatía en los siguientes casos:

  • Partos gemelares
  • Cesarea
  • Parto de podálico ó de nalgas
  • Partos instrumentados (espátula, fórceps, ventosas)
  • Partos prematuros
  • Transtornos digestivos; cólicos, regurgitaciones, estreñimiento
  • Llanto excesivo
  • Tortícolis y cualquier posición anormal del cuerpo
  • Deformidades del cráneo: plagiocefalia
  • Dificultad para conciliar el sueño, hiperactividad
  • Problemas de succión
  • Disfunciones del aparato respiratorio, bronquiolitis

Las técnicas que se utilizan en los bebés son las técnicas osteopáticas craneales. Mediante un tacto suave se relajan las tensiones del cuerpo del bebé.

Este tipo de tratamiento tiene su mayor efectividad en los primeros seis meses de vida, porque es cuando el bebé tiene mayor capacidad de adaptación.